Creo que es
importante tener al público como algo fundamental, ya que es el elemento más
importante, sin él la obra pierde su sentido. La intención es que la obra sirva
para humanizar al espectador recurriendo a elementos visuales, sonoros y
táctiles intentaré que el individuo penetre en su interior adquiriendo así toda
la importancia y el papel fundamental de la obra, quedando ésta en un segundo
plano cuya función es incitar que el espectador quede sumido en su interior. La
importancia del espectador en cuanto a un ser, existente y real.
Para explicar
esta idea me interesa la filosofía de Sri Nisargadatta Maharaj quien decía:
“Nuestra actitud común es “yo soy esto”. Separe tenaz y perspectivamente el “yo
soy” de “esto” y trate de sentir lo que significa ser simplemente ser, sin ser
“esto” o “aquello”.
No pretendo captar la atención del espectador para
que se olvide del resto del mundo mientras queda hipnotizado por la obra, sino
que la instalación intenta atraer al espectador de forma que lo rodee y en
cierto modo lo proteja, como un espacio íntimo en el que cada uno es libre de
hacer y pensar lo que quiera, siempre desde un punto de vista relajado,
tranquilo y descansado.