No todas las personas son iguales ni reaccionan del mismo modo ante situaciones iguales, no obstante creo que es necesario valorar la vida como un regalo del que hay que disfrutar. Por ello creo en la frase "trabajar para vivir y no vivir para trabajar". Sin embargo, la vida cotidiana está llena de estrés, desde que nos levantamos para trabajar o para ir a clase hasta que llegamos a casa, comemos en poco tiempo y volvemos para seguir con el trabajo, realizando tareas de clase o cualquier otra cosa, hasta que no nos queda tiempo para realizar lo que mas nos gusta o simplemente de descansar.
Personalmente creo que es necesario. Este es un tema que he tenido siempre en mente aunque nunca lo he tratado. Pero a lo largo de mi vida me he dado cuenta de que no he tenido momentos para mi hasta que decidí vivir en un piso de alquiler, ha sido la única vez que he conseguido tener espacio para mi, por ello mi habitación es como un santuario en el que puedo hacer lo que quiera y cuando quiera sin que nadie pueda impedirlo.
En casa, en mi pueblo, he sido una gran ayuda para mi madre ya que ella trabaja y al salir de clase tenía que ayudarla y realizar las tareas de clase, al final de día no me quedaba tiempo para hacer algunas cosas que me hubiese gustado hacer. Cuando vine a Cuenca viví durante dos años en una residencia universitaria. Los primeros días estaba muy bien ya que todo era diversión, conocer gente nueva y apenas había obligaciones, no obstante según pasaba el tiempo la convivencia se hacía mas difícil. Continuamente había gente en la habitación, que era el único sitio que tenía para mí, además de ruidos por los pasillos a altas horas de la noche y costaba conciliar el sueño sobretodo si eras tú el objetivo de las novatadas de esa noche. A los dos años de vivir en la residencia decidí alquilar un piso con unas compañeras y finalmente fue cuando encontré momentos de intimidad para mí, era lo que necesitaba. Un espacio en el que yo fuese lo primero y pudiese concentrarme únicamente en mis prioridades. Por ello, aunque sé que no todo el mundo es igual y que no todos pensarán lo mismo ni tendrán esos problemas con la intimidad, creo que es necesario, porque todos tenemos algún momento en el que nos gustaría desaparecer y básicamente por que yo necesito ese espacio para desconectar.